Hubo una época en que sólo la estrella de la mañana, el sol, reinaba en la Tierra. Los habitantes, los animales, nadie tenía miedo de salir, ya que, no existía el lado de las tinieblas, sin embargo...les quedaba algo de poder.

Tiempo después, los del lado tenebroso decidieron juntarse y hacer su especialidad: la maldad. Hades, el Dios del averno y Juno, la Diosa del matrimonio, querían recrear el miedo en la Madre Tierra.

Los olímpicos, atónitos, mandaron a Mercurio para avisarles que terminaran con esa tontería porque si no sufrirían las consecuencias, debido a su desobediencia.

Hades y Juno, ignorando esto, mandaron al Cancerbero, perro de tres cabezas guardián del averno, a hacer temer a la gente.

Los olímpicos estaban destruidos, pese a lo cual, pudieron llegar a un acuerdo con Hades y Juno: como ellos tenían el Olimpo le dieron el averno, y unas horas del día, que sería todo oscuro, excepto por una cosa: la Luna, una esfera blanca que daba un poco de esperanza al valiente que saliera de noche, en el tiempo de la maldad.

Matute

jorgeamatiz 3-5-2006 16:39:

Me alegro el verte nuevamente por aqui, y estas siguiendo con tu buena musa. Es un placer leerte.


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