Tome el vuelo a las 17:15 en Dallas, EL Aeropuerto es muy pequeño, solo 12.000 hectáreas, lleno de edificios de todas las aerolíneas y carreteras entrando y saliendo de todas las destinaciones imaginables.

Las 3 horas de vuelo fueron sin mayores consecuencias, solo saltamos un poco al llegar a México, posiblemente mis temblores se transmitieron al fuselaje, y es por eso que el piloto puteaba de experimentar una turbulencia cuando ninguna había en el aire….

Como de todos los años que recuerdo, el Aeropuerto de Mexico lo están remodelando y lleno de gente, Tienen un sistema cuando pasas por la aduana, que aprietas un botón te dice GO o STOP y entonces te revisan, lógicamente hay un punto arriba que controla el mecanismo del bicho ese, pero pretenden hacerte creer que es al azar.

Finalmente cuando Salí de ahí, comienzo a buscar por el bar que convinimos en encontrarnos el FREEDAY, el cual por supuesto había cambiado el nombre a FREEDOM, en mi caso a los que pregunte, habrán pensado este pelotudo de argentino ni sabe pronunciar, y me explicaron la historia. De cómo y porque cambio, que a mi no me interesaba particularmente.

Asi que cuando finalmente llegué al famoso Bar, me acomodaron el equipaje y entré a mirar cada mina con un saco rosa que pasaba o entraba.

Pedí dos Kalua con hielo, ante la mirada alborozada del mozo, que todavía insinuó ¿DOBLE SEÑOR? –¡aquí me hago el día!-pensó

No tardo mucho en aparecer Gabi , pero el tiempo suficiente para tomarme mi Kalua y parte del de ella. (Ahí donde sufrimos la primera pelea) NNNNNOOOOOOO!

Realmente fue un encuentro muy hermoso y romántico, que no tiene nada que envidiar a lo escrito en las novelas de amor o las películas del pasado.

Dos personas que se conocieron por las cartas que Don Postmaster General, transportaba diariamente en su foro, se encuentran en un lugar como el bar de un Aeropuerto, por primera vez, y entre el sonido de una enorme muchedumbre corriendo por todos lados, unos para el sur, otros el norte, algunos al este el resto al oeste, entre las conversaciones de los ejecutivos de tremendo negocios (siempre son tremendos, hasta que se hacen, y dicen….. ¡que tremendo pelotudos fuimos!)

Pero entre todos esos sonidos dos personas, se encontraban en ese pandemonium separadas por un momento de la realidad , para vivir en un mundo totalmente aparte. Nos levantamos después de unos pocos minutos, y nos dirigimos al coche que nos esperaba para cruzarnos la calle al hotel, (el remodelamiento impide que peatones crucen la calle).

Cuando llegamos a la habitación pedimos la cena en el cuarto, para decirnos quienes somos, conocernos y después.....después de cuatro días puedo decir que me he sentido como Harun Al Rashid. Después que se terminaron los mil cuentos, Sin historias!!!!!!!!!


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