EL BARRIO de MATADEROS

El Barrio tomo su nombre por el Frigorifico Municipal, que comprendian las calles Murguiondo, Jose E. Rodo, Tellier y no recuerdo la otra, pero se que eran mas de 60 hectareas. Además del edificio de varios pisos que se usa y usaba para procesar los productos derivados de la matanza de los animales que serian varios miles de metros cuadrados. El resto del espacio, era ocupado por corralles y calles para transportar los animales y/o arrearlos.

Los corrales estaban interconectados por calles entre los mismos, algunos estaban destinados al ganado vacuno, otras secciones a los porcinos y otros a las ovejas. Dentro de el espacio se encontraban la clinica veterinaria y edificios pequeños diseminados con empleados en diferentes capacidades.

En el pasado, los animales se traian arreandolos desde los campos vecinos, uno de ellos La Estancia La paloma, donde yo naci, mi padre era capataz general, su dueño era en ese entonces Ministro del Interior, Dr. Leopoldo Melo.

Cuando mi mama se canso de vivir en el campo, el Dr. Melo le consiguio a mi padre el puesto de capataz General en el Mataderos.

Estaba a cargo de los arrieros, a caballo y los que conducian a las ovejas y porcinos desde los corrales a los lugares donde eran sacrificados, pasando antes por unas piletas para bañarlos.

En los años 30 y 40, no lo se despues, los animales llegaban en camiones y eran conducidos a las “mangas” y despues se subastaban antes de pasar a los corrales donde esperaban el turno para ser sacrificados.

Podria decir que mi primer trabajo a los cinco o seis años fue de Boyerito, o pastor. Antes de ir al colegio, me levantaba a las 2 de la mañana con mi papá, para “ayudarlo” uno de mis deberes era llevar las ovejas desde el corral hasta el lugar donde se procedia a la cuenta y de ahi, los peones las pasaban por las piletas y luego a la rampa de donde no volvian.

Entre que reunia a las ovejas, abria la puerta de los corrales y las llevaba por las calles interiores, tenia la oportunidad de montarlas y cabalgar con ellas, teniendo el mejor tiempo de mi vida.

Logicamente tenia la ayuda de los perros a los que adoraba y jugaban conmigo y realmente eran los verdaderos conductores de la manada mientras yo galopaba como el llanero solitario en medio del grupo de ovejas.

Por la tarde otro de mis deberes era alimentar el caballo de mi padre, que tenia su corral en el Mataderos, alli le repartía el pasto en el comedero y le daba el grano.

Recuerdo perfectamente que el grano era una mezcla de trigo maiz y cebada, con el agregado de melazas, que no solo el caballo comía, pero la compartía conmigo, era como un postre, logicamente solo la masticaba, extrayendo la melaza.

Muchos dicen que por comer eso tengo la mente de un cuadrupedo, es una lastima que solamente la mente!!!!


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