Hay experiencias que nos suceden en cualquier parte del mundo.

No son solo en Mataderos, yo las recuerdo porque ahora veo como desde muy jovencito, habia adquirido el código de conducta del barrio y por supuesto de la barra. Los años?......no recuerdo posiblemente alrededor de 1940.

Ya anteriormente les comenté que la fábrica de papel de enfrente era la libreria donde yo adquiria mis libros, que me permitieron leer a Dante, Socrates, Freud, Alejandro Dumas, Verne, Mauppasand e infinidad de otros a muy tierna edad.

Mis incursiones a las dependencias eran despues de las 17:00 horas, saltando las paredes, pero habia excepciones a esa regla, cuando llegaban los camiones y no tenian las volcadoras, entonces eramos voluntarios para bajar todos los papeles, libros y revistas, Nuestro salario?... los libros o revistas que podiamos cargar.

En la yarda de la fabrica, habian siempre montañas de material impreso, que se llevaban en los carritos para poner en la trituradora y mezcladoras para hacer pulpa.

Era un lugar ideal para hacer travesuras, trepando a las montañas de papel, y jugar a los cowboys. Esto no era siempre bienvenido por las autoridades de la fabrica. Asi que los trabajadores nos corrian.

Uno de esos dias en los cuales fuimos subjetos a que uno de los trabajadors nos hechara de alli. Logicamente al corrernos yo le conteste con una p...q...te pario y segui corriendo.

Al doblar la esquina, senti que tenia el cuello mojado, puse mi mano y era sangre, asi que los gritos y la mágica palabra “Mamaaaaaaaa”, salio de mis labios.

Mi madre salio a la puerta de calle y al verme asi, todo ensangrentado, la veo como si fuera hoy, lo primero que dijo fue ...Este chico me va a matar a mi... No recuerdo quien me llevó al Hospital Salaberri.

El muchacho que trabajaba que habia levantado una escoba rota que ofrecía una superficie cortante y nos la tiró. Corrió detras mio hasta mi casa ofreciendo toda clase de disculpas, estaba mas asustado que yo con toda la sangre corriendo.

Como yo tengo una gran suerte para las desgracias, me dió en la cabeza, donde me cortó en una incisión de U por la cual me dieron 10 puntadas. Durante mi juventud, mi cabello ocultaba la enorme cicatriz perfectamente, ahora que el cabello es un recuerdo esta en exibición para que todos puedan verla, y la llevo con el mismo orgullo, que los oficiales Alemanes llevaban sus cicatrices producidas por los duelos en el campo del honor

Mientras estabamos en la emergencia para que nadie supiera lo que sufria me aguanté las lagrimas y el dolor, lo que me dio 10 puntos con los pibes que me acompañaron a la emergencia, El Rigolo, El Pirela, Tito y el Cacho. Tenia un policia alli, tratando que yo le dijera quien habia hecho eso.

Me imagino que aun en aquellos años y en Mataderos, el lastimar un niño de unos 8 o 9 años, no sería poca cosa. Asi que me imagino el temor del muchacho que me tiro la escoba.

Recuerdo que pese a la insistencia del policia, le dije que no sabia, posiblemente alguna barra de pibes de otro lado, era continuamente mi respuesta, cosa que el policia no me lo creeyó ni por un segundo.

Pero no podia hacer nada, posiblemente esta historia estará en la comisaría 42 en la Calle Tellier, cerca del monumento al Resero, en los expedientes marcados CRIMENES SIN SOLUCION jajajaajajaj.

En ese entonces no se “batia” o alcahuetaba, ademas la culpa habia sido mia, ya que yo sabia bien que no debia putear, y estaba “afanando” como consecuencia solo habia recibido el justo pago.

Ese episodio en mi vida, me mostró que yo tenia el “honor” (en aquel tiempo lo llamabamos asi) que requería para ser miembro de la barra y el agradecimiento del muchacho que trabajaba en la fábrica, al cual no “deschabé” (“delaté”) Ademas despues del incidente cuando me veia seleccionando mis libros, yo notaba que miraba para otro lado.

Tal vez no sea correcto el contar mis aventuras de robos en la fábrica de papel como algo de lo cual estoy orgulloso, ya que es algo en contra de la Ley. Pero sin esos libros, tal vez mi imaginación no hubiera podido elevarse y soñar con otros mundos, fuera del mundo de los corrales y rodeado por todas las fabricas y el sobrevivir diario .

Ello fue el reponsable de escaparme tal vez del barrio que tanto quiero, pero a pesar de ese cariño y mil recuerdos pude remontar vuelo y ver ese mundo de otras culturas que tambien han dejado una marca imborrable en mi mente y mi corazón.

No creo que la fabrica de papel ni siquiera notara la falta de los libros, pero a pesar que se que es un delito. Enfrentado con las mismas circunstancias lo haria otra vez sin vacilar.

Un dia mas en Mataderos; Gracias por leer mis recuerdos.


comparte esta página en: