Los blancos acantilados de Dover

Finalmente despues de ver el cambio de guardia, Buckingham Palace, el Big Ben, difrutar de los famosos fish and chips (pescado frito y papas fritas) tan famosos, llegó el momento de partir de Londres.

Llegamos a Dover con la vista magnifica de los famosos alcantilados, que se elevan del mar, con un color grisaseo claro, pero que se conocen por los blancos acantilados de Dover. Puede ser cuando hay un dia de luz, sean de esa coloracion, generalmente o el cielo esta nublado, hay niebla, o cayendo la fina llovisna por la que Inglaterra es famosa.

Acomodamos el coche en el ferry que nos transportaria a Calaix, ya era el atardecer y nos dirigimos al gran salon con mesas para sentar varias personas. El salon estaba literalmente cubierto de mesas y rapidamente las mismas fueron ocupadas por la gran cantidad de pasajeros en la embarcacion.

Cuando finalmente partimos, ya comenzaba a obscurecer, gozamos de una salida apasible, pero en medio del viaje, truenos, relampagos y una fuerte lluvia comenzó a azotar la embarcacion.

Olas tremendas hacian danzar el ferry como si fuera un patito de goma en la bañadera, cuando mis nietos entran a ella. Mi hijo desaparecio de la vista, porque se sentia descompuesto, lo mismo que mas de la mitad de los pasajeros, muchas de las mujeres lloraban y los gritos se sentian por todos lados. Una señorita sentada en nuestra mesa, lloraba sin cesar, yo y mi mujer tratabamos de tranquilizarla, pero nada de lo que deciamos parecia ayudarla.

Vicky, mi esposa como siempre necesitaba tomar agua, asi que, como decia mi abuelita al describir a mi abuelo cuando regresaba de la pulperia, ella decia .-“Que venia de vereda a vereda”- Asi fui yo hasta el lugar donde tenian el bar, no de vereda a vereda pero de un lado a otro entre las mesas y pasajeros.. Seriamente mientras iba de un lado al otro pensaba, “PERO SERA POSIBLE QUE VIAJE 6000 MILLAS PARA VENIR A MORIR A ESTE MUGRIENTO CANAL?

Finalmente al llegar al bar, veo a los que lo atendian, riendose, contando chistes y tomando sus bebidas. Les pregunto.-“Esto es siempre asi?”- Y me contestan.-“NOOOOO! GENERALMENTE ES PEOR!!!!-

Compre una botella de agua y ya mas tranquilo comenzé a buscar a mi hijo, al preguntar dando sus descripción me dicen que habian visto salir del bar a alguien descompuesto, asi que como pude salí y Madre de Dios, parecia que se venia el mundo abajo, entre los relampagos veia como las olas elevaban el Ferry y al pasar la ola, este caia, no se cuantos metros hasta la superficie, recorri todo el exterior de la embarcacion y no lo encontré, ya bastante preocupado, porque si alguien caia al canal en esa noche, las chances eran menos de -0-.

Al entrar nuevamente todo empapado con la botella de agua en la mano, lo veo sentado en una mesa palido ya que se habia mareado con los movimientos del barco, lo que es un tanto ridiculo pues nada le sucede en los aviones de combate, que es mucho peor. Pero como dicen los franceses “Se la Vi”

Bueno regrese a nuestra mesa con el agua y nuestra vecina aun llorando desconsoladamente, de pronto asi como habìa abrutamente comenzado, toda la tormenta desapareció, la luna y las estrellas reemplazaron la lluvia y los relampagos y una superficie perfectamente calma nos acompañó hasta llegar al puerto.

Finalmente nuestra compañera se calmo, y alli nos enteramos que mientras tratabamos de calmarla en Ingles, ella no hablaba una palabra en ese idioma, era Francesa, logicamente todos nos reimos, despues de la tormenta las cosas toman otra perspectiva.

Cuando salimos finalmente del Ferry con el auto, ya en suelo Francés, logicamente como era casi media noche, teniamos hambre y no encontramos nada abierto en el puerto, asi que un buen samaritano nos indicó como llegar a un restaurante en el tope de una colina, asi que alli nos dirigimos, al entrar, -se entraba por l;a cocina- ya nos sentimos muy bien, logicamente impecable y las hollas y freidoras humeantes con un aroma, que me imagino el cielo debe tener el mismo aroma.

Miramos el menu, y mi esposa eligió algo, mientras yo y mii hijo nos demoramos en la selección hasta que el mozo sugirió una selección de todas las comidas que tenian, lo que Raúl y yo aceptamos ante las miradas y recriminaciones de Vicky, que nos acusó de todo, lo mas suave era.-“Muertos de hambre!, ordinarios etc. etc ¡.”- Pero creo que nos debiamos a nosotros mismos un buen momento, ademas el restaurante estaba manejado por un chef de primera y gozamos enormemente de la deliciosa comida.

Asi me costo!, pero finalmente pasamos un gran momento luego de una serie de inconvenientes desde que pusimos pie en Londres.

MIRANDO EN RETROSPECTIVA, FUE UNA MARAVILLOSA EXPERIENCIA, SI NO HUBIERA PASADO ASI, NO TENDRIA NADA QUE CONTARLES.

Jorge R. Araujo


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